martes, noviembre 22, 2011

emotividad e inteligencia

Hace tiempo que tengo reservas respecto al término "inteligencia emocional". No he sido consciente del motivo, aunque ahora creo empezar a comprenderlo.

Hablar de inteligencia emocional revela, creo, la creencia de que el intelecto ha de hacerse cargo de las emociones, ponerles orden y direccionalidad, aportarles "utilidad".

Algo así como poner al discípulo a enseñar al maestro.

Creo más en una emotividad madura, donde la emoción, a través de su autocomprensión y antiquísima sabiduría, es capaz de poner carriles a ese adolescente de carácter difícil al que solemos llamar inteligencia.

(... quizás habría que revisar qué "entendemos" por inteligencia...)