martes, enero 10, 2012

fabricando

El observar por las mañanas a los niños con sus mochilas me sugiere una vez más una idea peregrina.

Tal vez la función fundamental de nuestra escuela no está dentro de la escuela, sino en el camino, diario, rutinario, a la escuela.

Quizás en el fondo se trate de generar el introyecto, la impronta indeleble, de que lo normal, lo "natural", es levantarse temprano cada dia para ir a la fábrica... perdón... un lapsus lingüe... a la escuela.

2 comentarios:

Visi Serrano dijo...

También en el camino esos niños y futuros adultos pueden descubrir y disfrutar otros caminos para emprender...perdón otro lapsus linguae, ...para ir a la escuela. :-) Saludos.

alfonso longo (alfonso@ghenera.com) dijo...

Gracias, Visi... este comentario tuyo se había perdido por ahí... a la escuela a emprender?... no era a entender? o era a atender?